Llego a la UD7 con la sensación de llevar el coche escoba pisándome los talones.
En la agenda, en la página de la semana pasada, todavía me queda algo por tachar:
Artículo Ud6: #mooCafé. _____ Pues a por ello!

Este café viene enfriado, porque ya pasó una semana desde que nos reuníamos, el pasado Jueves 20 de Febrero. 

eduPLEmooc nos proponía otro reto: salir de la comunidad en la que estábamos trabajando, y compartir, compartir “ideas sobre la línea a seguir, compartir fuentes de información, herramientas y recursos, debatir sobre la situación actual de la educación,…”. 

Fuimos varios los compañeros del colegio que hace unos meses nos animamos a esta (Mooc)aventura, y muchas de las veces que coincidíamos un ratín, entre los dos millones de cosas por hablar y organizar, también comentábamos cómo íbamos llevando el curso. 

El momento de abordar la UD6 nos vino perfecto. Parar, alejarnos un poco de la máquina de café del colegio, vernos fuera y compartir.

Ese, COMPARTIR, era nuestro objetivo general.
Sacamos la hoja de ruta establecida, con tres interrogantes 

¿Cómo te gustaría que fuese tu Escuela o centro educativo?
Hablamos de 
vida, de alegría y de movimiento. (Teniendo en cuenta que es el lugar que comparten un gran número de niños y adolescentes cada día, ¿podría entenderse de otra manera?)
Hablamos de 
que nos sintamos a gusto.
Que cumpla sus expectativas, que les ofrezca desarrollar sus habilidades y talentos. Destacamos la importancia de las actividades extraescolares, momento de aprendizaje, donde ampliar su formación sintiéndose motivados, eligiendo qué les gusta hacer.
Hablamos de una escuela que mire hacia afuera, 
abierta al cambio, a la actualidad. 

¿Cómo debería ser la Educación del siglo XXI?¿En qué tendría que cambiar?
Empezamos a abordar este punto hablando de la importancia de que nuestros alumnos y nuestras alumnas, en un clima de respeto, se sientan en la 
libertad de expresarse. Que cree su propia opinión, que intervenga, exponga, opine, pregunte y se pregunte. Que desarrollen su pensamiento crítico.
Se destacó también la importancia de tratar en la escuela problemas reales, evitando vivir en un micromundo entre cuatro paredes. Hablamos luego del 
aprendizaje mutuo, reconocerles a ellos el poder de enseñarnos, – suelen ser virtuosos ingenieros informáticos, conocedores de más apps que las que todo el claustro junto haya utilizado jamás, y probablemente alguno o alguna nos saque unos cuantos niveles Cambridge – ¿por que no dejarnos enseñar?
Hablamos también de 
trabajo en equipo y de interdisciplinariedad de tareas.
Un buen comienzo podría ser tratar de relacionar en una tabla tu asignatura con el resto, y buscar tareas o proyectos que enlacen las materias de dos en dos o de tres en tres, por ejemplo. Llegar a lograr hacerlo será sin duda mucho más interesante y beneficioso que complicado, (que también). 

Y por último, ¿Qué se puede hacer desde la Escuela para que la Educación sea un asunto importante para toda la comunidad, y no sólo de los docentes o de padres y madres?
Fundamental: que docentes y familia sigamos la misma ruta. No sirve compartir destino, es necesario que todos vayamos por el mismo camino. Para ello es fundamental la comunicación entre todos los implicados.
Si antes habíamos hablado de dar a los alumnos rol de profesor, aprendizaje mutuo, en este caso pueden cumplir ese papel las familias. Papel dentro del centro, hay padres y abuelos tienen muchísimo que enseñar, aprovechémoslo!
Y ya por último, y antes de marchar, barremos para casa. FORMACIÓN A DOCENTES. Motivación e implicación del claustro en nuevos, creativos e innovadores proyectos es fundamental para que todo lo mencionado hasta ahora pueda tener lugar en nuestra escuela. 

Y con esto y un bizcocho, se acabó el #MooCafé de las 8.

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